Silvia Garcés Rivadeneira

 

 

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Notas y Tonos en la pintura de Silvia Garcés Rivadeneira

 

Después de bastante trabajo, al fin pude entrevistar a la pintora Silvia Garcés Rivadeneira. Me recibió en su departamento operático situado en un lugar con la mejor vista sobre Viña del Mar.

 

Mi primera pregunta fue: “Silvita ¿Cómo definirías tu pintura?”
“Bueno, como ya sabes yo me crié en Curicó y desde niña me llevaban mis padres a visitar las viñas de la zona. Ese olor penetrante de las bodegas, el color cambiante de las hojas de parra durante todo el año, hasta estallar en ese amarillo rojizo del otoño, quedaron grabados para siempre en mi alma y se refleja inconscientemente en mis pinturas. Simplemente aflora. A veces, al pintar, siento, huelo, respiro esos aromas tan lejanos y queridos.”

 

P: Cierto, pero ¿Qué me dices de los colores que usas. No son precisamente “pasteles”…?
R: Bueno, la verdad es que odio la oscuridad, la mediocridad, las “medias tintas”, la hipocresía tan chilena. Creo que la vida es una eterna celebración, y como tal debe

ser representada: desnuda, alegre y en el exceso. Así, mis colores, básicamente sin tonos intermedios, buscan captar la luz, de reflejar la dicha, el amor, la libertad que nos rodea, o que, al menos, nos debería rodear.

 

P: Es verdad, pero a pesar de lo violento de tus colores, ellos no son “ácidos” ¿Se debe a ese “amor” que buscas plasmar?
R: Si, además estoy en paz con el mundo. He encontrado en el arte el camino de mi vida. Cuando empecé a estudiar arte en la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad de Chile, donde debíamos pasar por 16 talleres o tipos de expresión artísticas, y continué con arte y escultura en la Universidad del Norte, fui ensayando las distintas formas de expresión hasta llegar a lo mío: el tallado y la pintura. A ello he dedicado mi vida. Pero hoy, me siento más cercana a la pintura, aunque no he abandonado definitivamente mi “primer amor”, la escultura.

 

P: ¿Cómo definirías tu actual estilo de pintura?
R: Es mío. Es una mezcla entre naif y onírico. Hasta tienen algo de “comics”… En verdad, cuando me paro frente a la tela en blanco, me imagino, o mejor dicho, me pregunto ¿A que podré jugar hoy? ¿En qué nos entretendremos ella y yo? Y así surgen, afloran solas “mis mujeres”, reales en expresión carnal; no divas escualidas que más bien necesitan un siquiatra que una pasarela…Luego, la mayoría de las veces, “saltan” solos los gatos. Esos seres arquetipos de la libertad, de lo no convencional. A un gato es imposible imponerle reglas, domesticarlo como a un perro. Ellos simplemente son. Tú los aceptas o los dejas, pero no los puedes cambiar. Así también soy yo, una “gata” que busca ronronear donde pueda… Algo también presente, que aparece sólo, sin ser invitado, es el mar, el agua… y, por supuesto, Valparaíso, mi amor…

 

P: Antes decías que la hipocresía te cargaba ¿No crees que la desnudez de tus cuadros, la sensual provocación de las que tu llamas “tus mujeres” no chocarán con la mentalidad un tanto chata y pueblerina de los Chilenos?
R: Tal vez. Pero no importa. Si hay algo que he podido apreciar es que la primera impresión del público al mirar mis pinturas es de asombro. No se imaginan que una mujer pueda asumir la sensualidad en forma tan directa pero fina. Luego, empiezan a “recorre” el cuadro y a “ver” los detalles, las “propuestas”, la “lectura” que hay en ellos. Y allí surge el reconocimiento propio o de cada cual; ese “pensamiento” oculto; ese desde de ser “tan” libre como lo son los personajes pintados en ellos… Y allí, mucha gente me habla y me abraza… Así me siento feliz porque siento que llego con mi expresión…

 

P: Bueno, para terminar ¿Qué es lo que más te gusta de la pintura en general, y de tu pintura en particular?
R: De mi pintura, la libertad; la alegría que transmite; la sensualidad de las mujeres verdaderas, no de las “maniquí”; en fin, el gozo de vivir. Realmente me siento feliz creando. Respecto de la pintura actual, me gusta la ruptura de los cánones clásicos y la búsqueda de nuevas expresiones. En ello, yo también me siento actual, vigente, miembro de esta generación de pintores irreverentes…

 

Gracias Silvita por recibirme y por introducirme en la clave de tu pintura

 

Epicúreo Pinto Cuadros
Santiago, 30 de Septiembre del 2006.